bella flor radiante
que cierto dia por casualidad admire
con ternura me encandilo
con su fragilidad me atrapo
capricho arrogante el de tomarla como mia
una flor tan bella
a la cual siempre fui indigno
y aun asi entre mis manos un dia le cogi
arrebato arrogante
del cual la herida cargare siempre
su perfume, su tacto
su todo es perfeccion
ahora y desde entonces
solo le admiro tras este cristal
que le conserva fragil y bella en su eternidad
aquel arrebato que me hiere y me lastima
al ver que esa flor tan bella
tan solo es para mi un recuerdo
escondido suave y tierno
tras el cristal de una vidriera
que evado con ansiedad . . .
No hay comentarios:
Publicar un comentario